Cambios y Permanencias entre el Virreinato del Perú y el Período Republicano
Introducción
El objetivo de esta investigación es poder identificar y comprender las transformaciones que se produjeron durante el proceso de transición del Virreinato del Perú. Esto implica reconocer cómo cambió la organización de la sociedad, las relaciones de poder, los roles sociales y las condiciones de vida de distintos grupos, así como también qué aspectos se mantuvieron a pesar del cambio de régimen.
Asimismo, analizar los cambios y permanencias entre el Virreinato del Perú y el Período Republicano permite entender que la independencia no significó una ruptura total con el pasado colonial. Si bien hubo transformaciones importantes, también persistieron estructuras sociales coloniales, como las desigualdades étnicas, económicas y en el acceso al poder. Estudiar estas continuidades y cambios contribuye a una mejor comprensión de los desafíos que enfrentó el nuevo Estado peruano y cómo estos influyen hasta hoy en la sociedad peruana.
Desarrollo
Comparación Histórica
1. Estructura Política
Organización política del Virreinato
Durante el Virreinato del Perú, el sistema político estaba basado en una estructura jerárquica, centralizada y controlada desde la monarquía española. La finalidad era mantener el dominio político, económico, religioso y cultural sobre los territorios colonizados, asegurando la lealtad al Rey y la explotación de los recursos en favor de la metrópoli.
El Rey de España
Era la máxima autoridad política, administrativa y religiosa.
Desde la península dictaba las leyes e instrucciones para los virreinatos.
Delegaba su poder a través del virrey y otros funcionarios reales.
Consejo de Indias
Órgano asesor del rey en asuntos de América.
Elaboraba leyes (como la Recopilación de Leyes de Indias).
Designaba a los virreyes, gobernadores, obispos y jueces.
Casa de Contratación de Sevilla
Supervisaba el comercio entre España y sus colonias.
Llevaba registros de navegación, cobraba impuestos y controlaba licencias de viaje.
Virrey
Representante directo del Rey en el virreinato.
Tenía poderes ejecutivos, judiciales, militares y económicos.
Gobernaba el territorio en nombre del monarca.
Audiencias Reales
Tribunales superiores de justicia.
Actuaban como organismos de control del virrey.
La Audiencia de Lima fue la más importante del Perú.
Gobernadores y Corregidores
Gobernadores: administraban regiones amplias o importantes.
Corregidores: administraban pueblos y supervisaban a los indígenas; cobraban tributos y mantenían el orden.
Cabildos (Ayuntamientos)
Gobiernos municipales compuestos por criollos y españoles.
Tenían cierta autonomía local en decisiones sobre impuestos, obras públicas y orden social.
Su influencia era limitada por los corregidores y el virrey.
Organización eclesiástica
La Iglesia era parte del aparato de control político.
Obispos, arzobispos y órdenes religiosas tenían funciones en educación, evangelización y control ideológico.
Colaboraban estrechamente con la autoridad virreinal.
Funciones del virrey
El virrey era el representante supremo del Rey en América. Su cargo concentraba múltiples funciones que lo convertían en la figura más poderosa del virreinato. Sus tareas estaban orientadas a mantener el control imperial y garantizar el funcionamiento del sistema colonial.
Políticas y administrativas
Gobernaba en nombre del Rey.
Hacía cumplir las leyes dictadas desde España.
Nombraba funcionarios menores y supervisaba la administración pública.
Militares
Comandaba el ejército del virreinato.
Defendía el territorio de ataques externos y de rebeliones internas.
Establecía fuertes, organizaba milicias y vigilaba las fronteras.
Judiciales
Presidía la Real Audiencia.
Intervenía en asuntos judiciales de alta relevancia o apelaciones.
Velaba por el correcto funcionamiento del sistema judicial.
Económicas y fiscales
Recaudaba tributos para la Corona.
Supervisaba la producción minera, agrícola y comercial.
Fiscalizaba a los corregidores y controlaba el sistema de encomiendas y mitas.
Religiosas y culturales
Apoyaba la evangelización y expansión del cristianismo.
Promovía la educación católica y la moral cristiana.
Establecía vínculos con obispos y líderes de órdenes religiosas.
Aunque el virrey poseía amplios poderes, era fiscalizado constantemente desde España mediante el juicio de residencia, y sus decisiones debían alinearse con los intereses del rey y la Corona.
Cambios políticos tras la independencia
La proclamación de la independencia del Perú en 1821 y la posterior derrota del ejército realista en 1824 marcaron el fin del dominio español. Con ello, se inició una nueva etapa política: la República. Este cambio implicó el desmantelamiento del sistema colonial y la creación de instituciones republicanas. Sin embargo, también hubo muchas continuidades del orden virreinal.
Abolición del régimen virreinal
Se eliminó el cargo de virrey y las instituciones coloniales como la Real Audiencia y los cabildos controlados por españoles.
Se derogaron leyes coloniales y privilegios asociados a la nobleza y a los peninsulares.
Establecimiento de un sistema republicano
Se instauró un modelo político basado en la soberanía popular y el principio de igualdad ante la ley.
Se crearon nuevas instituciones: el Congreso, la Presidencia de la República, y el Poder Judicial independiente.
Constituciones políticas
La Constitución de 1823 y otras posteriores establecieron derechos ciudadanos, división de poderes y elecciones.
Sin embargo, el sufragio era censitario: solo podían votar los hombres alfabetos y propietarios.
Descentralización fallida y centralismo
Se intentaron modelos de descentralización (como las asambleas regionales), pero fracasaron.
Lima se consolidó como centro del poder político, repitiendo el centralismo virreinal.
Exclusión social y política persistente
Aunque se abolieron la esclavitud indígena, la mita y el tributo, los pueblos originarios y afrodescendientes siguieron excluidos del poder.
Las élites criollas mantuvieron el control del Estado.
Los cambios políticos buscaban construir un nuevo orden, pero muchos elementos coloniales: desigualdad, centralismo, élites dominantes permanecieron. Esto limitó la participación democrática real durante gran parte del siglo XIX.
Desafíos políticos en la República
La transición del Virreinato a la República no fue fácil. El nuevo Estado peruano enfrentó múltiples desafíos que pusieron en peligro su estabilidad y consolidación. La falta de una identidad nacional unificada, la debilidad institucional y la persistencia de las desigualdades sociales dificultaron la formación de una república democrática e inclusiva.
Inestabilidad política y caudillismo
Desde 1821 hasta finales del siglo XIX, el Perú vivió numerosos golpes de Estado, guerras civiles y gobiernos de corta duración.
Caudillos militares, como Ramón Castilla o Andrés de Santa Cruz, dominaron la política, reemplazando instituciones por el poder personal.
Debilidad institucional
Las instituciones republicanas eran frágiles y muchas veces manipuladas por las élites.
No se logró consolidar un sistema legal fuerte ni una administración pública eficaz.
Centralismo extremo
Lima acumuló el poder político, económico y militar, marginando a las regiones.
Las demandas de autonomía regional fueron ignoradas, generando conflictos y resentimientos.
Exclusión de las mayorías
El derecho al voto estaba restringido a los hombres alfabetos y con propiedades.
Indígenas, afrodescendientes, campesinos y mujeres quedaron excluidos de la participación política.
Conflictos internos y externos
Guerras civiles por el poder entre facciones liberales y conservadoras.
Enfrentamientos con países vecinos (como la Guerra con Chile) que generaron pérdidas territoriales y crisis nacional.
Crisis económica y dependencia
El Estado carecía de recursos y dependía de empréstitos extranjeros.
La economía siguió orientada a la exportación de materias primas, sin diversificación ni desarrollo industrial.
Falta de identidad nacional cohesionada
El nuevo Estado no logró integrar a todas las culturas del país.
Se impuso una visión "mestiza" y occidental que invisibilizaba a las comunidades indígenas y afroperuanas.
Estos desafíos estructurales impidieron una consolidación rápida y profunda de la república. Recién en el siglo XX se empezó a avanzar hacia una mayor inclusión social, reconocimiento de derechos y participación política más amplia.
2. Derechos Civiles
Derechos de los distintos grupos sociales en el Virreinato
Durante el Virreinato del Perú (siglos XVI–XVIII), los derechos de los distintos grupos sociales estaban marcados por la estratificación colonial, basada en criterios de origen étnico y posición económica. No todos tenían los mismos privilegios ni acceso a la justicia, educación o cargos públicos.
1. Españoles peninsulares
Gozaban de plenos derechos civiles, políticos y económicos.
Accedían a los altos cargos en el gobierno, la Iglesia y el comercio.
Tenían derecho a poseer tierras, encomiendas y minas.
2. Criollos (hijos de españoles nacidos en América)
Sus derechos eran similares a los peninsulares, pero estaban limitados en el acceso a los cargos más importantes del gobierno y la Iglesia.
Ejercían poder económico (hacendados, comerciantes), pero sufrían discriminación política frente a los peninsulares.
3. Mestizos
Su situación era intermedia y ambigua.
No podían acceder a cargos altos en la administración colonial.
Legalmente eran libres, pero socialmente discriminados.
Muchos se desempeñaban como artesanos, pequeños comerciantes o trabajadores urbanos.
4. Indígenas
Estaban bajo la tutela de la Corona, considerados “vasallos libres”, pero sujetos a tributo personal, mita y encomienda.
Sus derechos se centraban en la protección legal de sus tierras comunales y en ser defendidos por instituciones como el Protector de Indios.
Sin embargo, en la práctica, estos derechos eran vulnerados con frecuencia.
5. Esclavos africanos y afrodescendientes
Carecían de derechos civiles y políticos.
Considerados propiedad de sus amos, aunque podían comprar su libertad (manumisión).
Los libertos adquirían un estatus social bajo, pero ya con ciertos derechos civiles, aunque seguían marginados.
Impacto de las leyes coloniales en indígenas y mestizos
Las leyes coloniales declaraban a los indígenas como “vasallos libres de la Corona”, pero en la práctica fueron sometidos a un régimen desigual. Estaban obligados a pagar el tributo indígena, lo que generó gran presión económica sobre sus comunidades, y a participar en sistemas como la mita minera (ejemplo: Potosí) y la encomienda, que los vinculaban a trabajos forzados bajo el pretexto de evangelización, pese a los intentos limitados de reforma con las Leyes Nuevas de 1542. Aunque existieron instituciones como el Protector de Indios y normas para defender tierras comunales, la corrupción, el despojo y las reformas borbónicas debilitaron estas garantías. Asimismo, las leyes promovieron la evangelización obligatoria y la hispanización, lo que impactó en la pérdida de estructuras políticas y religiosas tradicionales, aunque los pueblos indígenas mantuvieron ciertos espacios de autonomía en comunidades y cabildos (Cubas Ramacciotti y Santa María D’Angelo, 2023).
Reformas en derechos civiles en la República
Con la independencia (1821) y la formación de la República, se buscó implantar un nuevo marco de derechos civiles, inspirado en los ideales de la Ilustración y el liberalismo. La Constitución de 1823 proclamó la igualdad de los ciudadanos ante la ley, abolió la mita, el tributo indígena y la esclavitud de los indígenas, aunque mantuvo restricciones para los analfabetos y no propietarios, lo que limitó la inclusión real. Posteriormente, la abolición legal de la esclavitud africana en 1854 (durante el gobierno de Ramón Castilla) marcó un avance fundamental en derechos civiles, junto con la supresión de contribuciones indígenas. Sin embargo, a pesar de estos cambios legales, las reformas no lograron garantizar una verdadera igualdad: las élites criollas mantuvieron el control político y económico, mientras que indígenas, mestizos y afrodescendientes siguieron enfrentando discriminación estructural y exclusión de la ciudadanía plena.
Inclusión social tras la independencia
Tras la independencia (1821), el nuevo Estado peruano proclamó la igualdad ante la ley y eliminó instituciones coloniales como la mita, la encomienda y el tributo indígena. También se abolió la esclavitud en 1854, lo que representó un paso hacia la ampliación de derechos civiles. Sin embargo, la inclusión social fue más formal que real; en la práctica, los indígenas, afrodescendientes, mujeres y sectores populares continuaron marginados de la vida política y económica.
El modelo republicano se construyó bajo el control de las élites criollas, que concentraron el poder político y económico, limitando la participación ciudadana a los hombres alfabetos y propietarios. Esto excluyó a la mayoría de la población rural e indígena, que representaba la base del país. Las comunidades campesinas lograron mantener ciertas formas de autogobierno local, pero quedaron fuera de la ciudadanía plena. Recién a lo largo del siglo XX, con reformas agrarias, el reconocimiento de derechos laborales y, más tarde, la Constitución de 1979 y la de 1993, se avanzó hacia un marco más inclusivo que reconoce la diversidad cultural, los derechos de las comunidades y la igualdad de género (Cubas Ramacciotti y Santa María D’Angelo, 2023; Contreras y Cueto, 2013).
3. Economía
Actividades económicas del Virreinato
Durante el Virreinato, las actividades económicas mayormente se caracterizaron por ser extractivas y el monopolio comercial con España fue que manejado por la Casa de Contratación de Sevilla, un organismo que se encargó de manejar el comercio con España y sus colonias.
- Minería: Principal actividad, sobre todo la extracción de plata en Potosí y el mercurio en Huancavelica. Fue la base de la economía colonial. También debido a esta actividad se instituye la mita minera.
- Agricultura: Se introdujeron nuevos tipos de cultivos así como la producción de los autóctonos entre los principales maíz, papa, trigo, caña de azúcar y algodón.
- Ganadería: Se introdujeron diferentes tipos de ganados como vacuno, ovino y caballar pero también se mantuvo la producción de nuestro ganado de camélidos.
- Artesanía: Producción textil en obrajes (centros de manufactura con mano de obra indígena) administrado por el estado, clero o particulares.
- Comercio: Fue un monopolio comercial con España a través de la Casa de Contratación de Sevilla. Hasta la firma del tratado Utrecht que permitió el comercio con Inglaterra.
Sistema de encomiendas e impacto
La encomienda consistía en la entrega de grupos de indígenas a un encomendero, con el pretexto de protección y evangelización, a cambio de trabajo para los encomenderos. Sin embargo, en la práctica derivó en explotación y abusos. Que tuvieron como consecuencias levantamientos indígenas y el apoyo a movimientos independentistas, generando su sustitución por las intendencias un tipo diferente de administración más eficaz.
Cambios económicos en la República
Tras la independencia, el Perú abrió sus puertos al comercio internacional y adoptó un modelo económico basado en la exportación de materias primas. Durante el siglo XIX, el guano de las islas generó una enorme riqueza, conocida como la prosperidad falaz, ya que los ingresos obtenidos fueron mal administrados, lo que llevó al endeudamiento y a una crisis económica. Posteriormente, el salitre adquirió protagonismo, pero el país perdió este recurso tras la Guerra del Pacífico y la firma del Tratado de Ancón (1883).
A fines del siglo XIX e inicios del XX, la economía peruana se diversifica con varios “booms” económicos. Uno de ellos fue el boom del caucho, que trajo prosperidad a la Amazonía, aunque también generó graves abusos contra las comunidades indígenas. De manera paralela, se consolidó la minería (cobre, plata y petróleo), la agricultura de exportación (azúcar y algodón) y más adelante la pesca industrial, respaldada por la promulgación de la Ley de las 200 millas, que protegió los recursos marítimos del denominado Mar de Grau.
Asimismo, se impulsó la construcción de ferrocarriles y carreteras para integrar el territorio y facilitar el transporte de recursos hacia los puertos. Sin embargo, a pesar de estos avances, la economía peruana continuó dependiendo principalmente de la exportación de recursos naturales, situación que se mantiene en gran medida hasta la actualidad.
Diversificación de la economía republicana
El Perú buscó nuevas fuentes de riqueza después de la crisis del guano y la Guerra del Pacífico. A fines del siglo XIX y durante el XX, la economía se diversificó con la minería (plata, cobre, petróleo), que actualmente representa alrededor del 10 % del PBI nacional y genera más del 60 % de las exportaciones. También se desarrolló la agricultura de exportación (azúcar y algodón), con gran predominio durante la República Aristocrática bajo el control de los grandes hacendados. En paralelo, la explotación del caucho en la Amazonía generó un auge temporal, y más adelante, la pesca industrial (especialmente la harina de pescado) se consolidó como una importante fuente de ingresos.
Además, se impulsó la construcción de ferrocarriles y carreteras para integrar las zonas productivas con los puertos de exportación. Esta diversificación permitió ampliar los ingresos del país, aunque el Perú continuó dependiendo de la exportación de materias primas. Pese a estos avances, el país ha tenido dificultades para generar productos con alto valor agregado, lo que lo mantuvo en la condición de economía subdesarrollada o del Tercer Mundo.
4. Educación
Educación en el Virreinato (1542–1821)
El acceso a la educación durante el Virreinato era restringido: solo los criollos y españoles podían acceder a estudios avanzados, mientras que los indígenas y mestizos recibían únicamente una enseñanza básica. Los colegios estaban controlados por la Iglesia Católica, a través de órdenes religiosas como los jesuitas, dominicos y franciscanos.
Entre las instituciones educativas más importantes destacan:
La Universidad Nacional Mayor de San Marcos (fundada en 1551, la más antigua de América).
El Colegio Mayor de San Felipe y San Marcos.
El Colegio del Príncipe, destinado a los hijos de nobles indígenas.
La orientación académica estaba centrada en teología, filosofía y derecho canónico, con muy poca presencia de ciencias o tecnología.
Educación en la República (desde 1821)
Con la independencia se buscó implementar un sistema educativo público y laico. En 1822, José de San Martín propuso la Ley de Instrucción Pública, que planteaba la educación gratuita y obligatoria en primeras letras. Asimismo, se dio un mayor impulso a la Universidad de San Marcos y a la creación de nuevas instituciones educativas.
Sin embargo, el acceso a la educación en la República presentó varias limitaciones:
Escasa cobertura, concentrada principalmente en Lima y algunas ciudades.
Falta de recursos materiales (libros, pizarras, maestros capacitados).
Persistencia de brechas sociales que afectaban a indígenas, mujeres y población rural.
A pesar de los cambios, también se mantuvieron ciertas aspectos:
La educación siguió siendo un privilegio de élites durante gran parte del siglo XIX.
La desigualdad en el acceso continuó, sobre todo en las zonas rurales.
Se conservó la herencia colonial de una enseñanza memorística y centrada en lo religioso durante varias décadas.
5. Identidad Nacional
Influencias culturales en el Virreinato
Durante el Virreinato del Perú, la sociedad empezó a transformarse con la llegada de costumbres, idioma y religión europeos que se mezclaron con lo andino y lo africano. El español se impuso como lengua oficial, pero lenguas como el quechua y el aimara se mantuvieron vivas, reflejando una continuidad indígena. La Iglesia católica, al mismo tiempo que buscó imponer la fe cristiana, dio lugar a un sincretismo religioso donde las fiestas y rituales indígenas se adaptaron al calendario católico. El arte también expresó esta fusión: el barroco andino y la pintura cusqueña combinaron símbolos europeos con elementos locales. Todo esto muestra cómo la vida colonial no fue solo imposición, sino también un espacio de mestizaje cultural que sentó las bases de lo que sería luego la identidad nacional.
Manifestaciones de la identidad colonial
En el Virreinato, la identidad estuvo marcada por jerarquías sociales y raciales muy rígidas: españoles y criollos ocupaban los cargos más altos, mientras que indígenas, mestizos y afrodescendientes quedaban relegados. Sin embargo, en medio de estas desigualdades surgieron manifestaciones culturales propias, como las festividades religiosas que mezclaban santos católicos con creencias andinas, o danzas tradicionales que incorporaban influencias africanas. La arquitectura barroca con detalles indígenas y las expresiones artísticas locales fueron prueba de que, aunque la colonia intentaba mantener un orden impuesto, los pueblos originarios y las culturas traídas por los esclavizados también dejaron huellas en la construcción de la vida cotidiana.
Elementos en la construcción de una identidad nacional
Con la llegada de la República, se buscó diferenciarse del pasado colonial, pero al mismo tiempo se retomaron elementos de ese legado. La independencia impulsó la creación de símbolos patrios como la bandera y el himno, y también se revalorizó el pasado incaico como una manera de encontrar orgullo común en las raíces indígenas. La educación pública fue central en esta etapa, porque a través de ella se buscó formar ciudadanos con conciencia nacional, enseñando historia y valores patrióticos. Sin embargo, esta identidad nacional se fue construyendo como una mezcla: lo indígena, lo europeo y lo africano se integraron, aunque no siempre de forma equitativa, lo que muestra tanto cambios como continuidades frente al Virreinato.
Tensiones culturales en la República
A pesar del discurso de igualdad tras la independencia, la República heredó muchas de las desigualdades del Virreinato. Los criollos conservaron gran parte del poder político y económico, mientras que indígenas y afrodescendientes siguieron marginados. Esto generó tensiones en la construcción de la identidad nacional, porque, aunque se hablaba de un país mestizo y diverso, en la práctica se privilegiaba la visión centralista de Lima y de las élites. Además, elementos de la cultura indígena fueron usados como símbolos nacionales, pero sin reconocer plenamente a las comunidades que los mantenían vivos. Estas tensiones muestran que la independencia no fue una ruptura total, sino un proceso donde convivieron cambios y permanencias que aún influyen en la sociedad peruana actual.
Diagrama
PERMANENCIA:
Identidad Nacional
- Tensiones culturales entre lo indígena, lo mestizo y lo criollo.
- Persistencia de la discriminación cultural.
Estructura Política
- Concentración del poder en élites.
- Inestabilidad política y conflictos internos.
Derechos Civiles
- Exclusión y discriminación hacia indígenas, mestizos y afrodescendientes.
- Desigualdad social mantenida a pesar de las leyes.
Economía
- Modelo económico extractivo (dependencia de materias primas).
- Beneficio concentrado en minorías privilegiadas.
- Dependencia del mercado externo.
Educación
- Acceso desigual (élite urbana > sectores populares y rurales).
- Educación usada como mecanismo de control social.
Conclusiones
La transición del Virreinato a la República fue un proceso complejo en el que se lograron avances importantes, como la creación de símbolos patrios, la apertura comercial y el inicio de la educación pública, que contribuyeron a cimentar la identidad nacional.
Persistieron estructuras coloniales como la concentración del poder en élites criollas, la desigualdad social y el modelo económico extractivo, lo que limitó el desarrollo pleno de la República.
La independencia no significó una ruptura total, sino una transformación parcial que heredó problemas estructurales aún presentes en la sociedad peruana.
Reflexión
Reflexionar sobre el legado prehispánico permite reconocer la riqueza cultural, social y tecnológica de los pueblos originarios. Valores como la reciprocidad comunitaria (ayni, minka), el respeto por la naturaleza y el conocimiento agrícola ancestral ofrecen claves para afrontar los desafíos contemporáneos del Perú. Incorporar estos saberes de manera inclusiva puede fortalecer la cohesión social, la sostenibilidad ambiental y la construcción de un país más justo y solidario.
Referencia
- Basadre Grohmann, J. (2005). Historia de la República del Perú (1822–1933) (Vol. 1). Fondo Editorial del Congreso del Perú.
- Biblioteca Nacional del Perú. (2021). Historia del Perú: Virreinato e Independencia. BNP. https://www.bnp.gob.pe
- Cubas, R., y Santa María D’Angelo, R. (2023). Derechos indígenas en el Perú: Cambios y permanencias del virreinato al centenario de la independencia. Revista de Estudios Histórico-Jurídicos, 45, 189–218. https://doi.org/10.4067/S0716-54552023000100189
- Cubas, V., y Santa María D’Angelo, D. (2023). Historia del Perú: De los orígenes a la república contemporánea. Fondo Editorial de la Universidad del Pacífico.
- Eyzaguirre, J. A. (2005). Educación y sociedad en el Perú colonial. Fondo Editorial PUCP.
- López Soria, J. (1996). Historia de la educación en el Perú. Fondo Editorial PUCP.
- Ministerio de Cultura del Perú. (s. f.). Virreinato del Perú. Gobierno del Perú. https://www.gob.pe/cultura
- Ministerio de Cultura del Perú – Proyecto Especial Bicentenario. (2022). Nuevas miradas a las independencias: Actores, procesos e instituciones. Ministerio de Cultura del Perú. https://repositorio.cultura.gob.pe/handle/20.500.14427/7900
- Ministerio de Educación del Perú. (2011). Historia de la educación peruana. MINEDU.
- Moreno, A. (2020). Exclusión educativa en Perú: Desde las épocas prehispánicas hasta el bicentenario de la República. Redalyc. https://www.redalyc.org
- Rosas Lauro, C.,y Chust, M. (Eds.). (2018). El Perú en revolución. Independencia y guerra: Un proceso, 1780–1826. Fondo Editorial PUCP.
El trabajo explica bien que la independencia no significó una ruptura total, sino que muchas desigualdades y estructuras coloniales se mantuvieron. Me parece interesante cómo se resaltan tanto los avances como las limitaciones, lo que permite entender mejor los problemas que aún enfrenta el Perú.
ResponderBorrarAtte. Geraldine Rangel
Muchas gracias por tu comentario, Geraldine. Coincido en que es importante ver tanto los avances como las continuidades tras la independencia. Como señalan Cubas y Santa María D’Angelo (2023), a pesar de la creación de instituciones republicanas y símbolos nacionales, persistieron desigualdades sociales, concentración del poder en las élites y exclusión de indígenas, afrodescendientes y mujeres. Esta visión integral nos permite comprender que la independencia fue una transformación parcial, heredando estructuras coloniales que todavía influyen en la sociedad peruana actual.
ResponderBorrarCubas, R., & Santa María D’Angelo, R. (2023). Derechos indígenas en el Perú: Cambios y permanencias del virreinato al centenario de la independencia. Revista de Estudios Histórico-Jurídicos, 45, 189–218. https://doi.org/10.4067/S0716-54552023000100189
Cubas, V., & Santa María D’Angelo, D. (2023). Historia del Perú: De los orígenes a la república contemporánea. Fondo Editorial de la Universidad del Pacífico.